viernes, 22 de junio de 2018

Ya son diez años y, entre altibajos, se realiza el Séptimo Taller sobre Comunicación y Medio Ambiente

Abdiel Antonio Gutiérrez, Vicepresidente de Comunicación Corporativa de la ACP

Por Carlos Camarena Medina
Periodista

Mientras repasaba el programa del Séptimo Taller sobre Comunicación y Medio Ambiente, me percaté que habían pasado diez años desde que, con el apoyo de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), realizamos por primera vez este evento, cuya génesis data del año 2000, cuando desde la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON) traté de realizarlo. 

También, las reuniones con directivos del Colegio Nacional de Periodistas (CONAPE), que no pasaron de las felicitaciones y buenas intenciones. 


Por avatares de la vida, en una ocasión coincidí con Oscar Vallarino, quien estaba al frente de la Comisión Interinstitucional de la Cuenca Hidrográfica del Canal (CICH), y  le expresé el interés de que la ACP me apoyara en la organización del Taller.  Lo demás es historia, gracias al respaldo de Oscar,  con algunos altibajos, se ha realizado, con bastante regularidad. Ya van siete talleres.

Garry Geniteau, Director de la Escuela de Periodismo de la Facultad de Comunicación Social
En el camino, el valioso apoyo de la empresa AES Panamá, el primer auspiciador, gracias a Vera Muñoz, quien por varios años respaldó el evento; Yamireth Batista de la Empresa Pública de Medellín (EPM); Atenógenes Rodríguez, de la Cervecería Nacional; Abdiel Antonio Gutiérrez, de Cable and Wireless; Jessica Yee, de Conservación Internacional Panamá; Rolando Monterrey, de la Autoridad de Turismo de Panamá; del alcalde de la ciudad de Panamá, José Blandón Figueroa; de Dalma Duque, del Metro de Panamá; de Manuel Domínguez y Carlos Estrada, de la Secretaría de Prensa del Ministerio de la Presidencia; y del profesor Franklin Bosques D’Giovanni, del Ministerio de Economía y Finanzas. 


También, la organización del Taller, por Emilio Messina, de la División de Ambiente de la ACP; y de Luis Vásquez, de la División de Comunicación de la ACP; además de la colaboración de la Ciudad del Saber y el Ministerio de Ambiente.


El Séptimo Seminario inició con las palabras del Vicepresidente de Comunicación Corporativa de la ACP, Abdiel Antonio Gutiérrez; y del profesor Garry Geneteau, Director de  la Escuela de Periodismo de la Facultad de Comunicación Social de la Universidad de Panamá.
Alexis Rodríguez, de la Autoridad del Canal de Panam
Como todos los años, siempre se aborda un tema de actualidad y en esta ocasión, fue el  de Alida Spadafora, quien está a cargo del Programa Basura Cero de la Alcaldía de Panamá y cuya exposición fue sobre La cultura del uso de plástico en Panamá.

Alida Spadafora del Municipio de Panamá

Alexis Rodríguez, de la ACP,  habló sobre el Reconocimiento verde a embarcaciones usuarias del Canal de Panamá; Querube Fuenmayor, de Conservación Internacional Panamá, abordó el tema Conservación para el bienestar humano. 
Querube Fuenmayor de Conservación Internacional Panamá

La jornada culminó con la presentación de la periodista Karen Ábrego, quien expuso sobre la Comunicación y manejo de audiencia para una cultura verde; y el cierre a cargo de Guillermo Castro, quien hizo la relatoría presentó las conclusiones del taller.


Karen Ábrego, de Telemetro Radio
Este año la asistencia al taller superó las expectativas, gracias al apoyo de profesores y estudiantes del Centro Regional Universitario de Panamá Oeste y la Escuela de Periodismo. Para el próximo, queda la propuesta del Vicepresidente de Comunicación  Corporativa de la ACP, Abdiel Gutiérrez, de que el evento incluya gira de campo.





















domingo, 3 de junio de 2018

ANCON y Embajada Británica publican suplemento sobre Cambio Climático



Por Carlos Camarena Medina
Periodista

Con motivo de celebrarse este 5 de junio el Día Mundial del Medio Ambiente, la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON) y la Embajada Británica han elaborado un suplemento especial, como parte de la campaña que impulsaron este año, relacionada con el Cambio Climático y la Deforestación.

Se trata de un compendio de artículos publicados entre los meses de enero y febrero de este año en varios diarios de circulación nacional, enfocados en informar al público sobre el impacto y las repercusiones que tiene la deforestación en el cambio climático que hoy día se constituye en el principal problema ambiental que aqueja a la humanidad.

En el inserto, que circulará con la edición del próximo 5 de junio del diario Panamá América, el lector podrá conocer las opiniones de líderes y expertos en materia ambiental, como la directora de ANCON, Alida Spadafora; del director de Comunicaciones y Programas Públicos del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, Stanley Heckadon; al igual que William Laurance, científico de esta prestigiosa organización.

Sabían que según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la deforestación genera del 25 al 30 por ciento de los mil 600 millones de toneladas de gases que crean el efecto de invernadero que son liberados cada año a la atmósfera.

El informe sobre la Economía del Cambio Climático, preparado por el economista Nicholas Stern, por encargo del gobierno del Reino Unido, destacó que una de las medidas más efectivas para combatir el cambio climático es detener la deforestación.

Igualmente, el Panel Intergubernamental de Cambio Climático de Naciones Unidas destacó que para evitar los serios impactos de este fenómeno se requiere de grandes recortes en las emisiones derivadas de usos energéticos y una completa erradicación de la deforestación.

Las razones son obvias, pues los bosques y sus suelos almacenan grandes cantidades de carbono, más que los demás ecosistemas terrestres: cerca de 300 mil millones de toneladas, un equivalente a cuarenta veces las emisiones anuales actuales, emanadas de la quema de combustible fósiles y la producción de cemento, según la FAO.

Es por ello que la conservación de los bosques es clave para la mitigación de los gases de efecto invernadero y sus efectos en el clima global, pues contienen el 40 por ciento del carbono del planeta.

Por su parte, Heckadon destacó que “el cambio climático es un hecho que enfrenta la humanidad” y que “en cuanto contribuimos al problema (cambio climático), tenemos que lidiar con él tomando en conciencia que la destrucción de los bosques a nivel de nuestro planeta y en cada país está contribuyendo a ese fenómeno. Nos corresponde -como parte de ese deber cívico internacional y por nuestra propia supervivencia- lidiar con el problema de la deforestación”.

Recordó que en 1983, cuando editaba un libro, se acercó al director del Laboratorio Marino de Punta Galeta, John Cubit, para que le escribiera un artículo sobre los manglares y, en ese entonces, éste le dijo que las mediciones que se hacían en este centro, que monitorea el Caribe como si fuera un paciente, mostraban que el nivel del mar subía de manera constante.

“A mí, el primero que me llamó la atención sobre el cambio climático, de que ocurrían cambios en el Caribe, fue el doctor John Cubit. En 1983 me dijo que el Caribe mostraba un incesante aumento de nivel y que subía entre 1 centímetro y 4 centímetros por año”, precisó.

En tanto, René López, coordinador de Vulnerabilidad y Adaptación de la Unidad de Cambio Climático y Desertificación de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), destacó que el Cambio Climático ya dejó de ser ese fenómeno que se veía remoto hace unos años, sintetizado en el derretimiento de los glaciares y, a nivel nacional se dan una series de eventos climatológicos de los cuales sólo se escuchaba o conocía por noticias que llegaban de países vecinos de la región.

"Pero ya es una realidad que empezamos a sufrir desde hace años: las inundaciones del 2004 en el área este de la provincia de Panamá, en Costa Abajo de Colón en el 2006; y las que azotaron varias provincias del país en los meses de noviembre y diciembre del año pasado", destacó.

Para Laurance, tanto el cambio climático como la deforestación constituyen “amenazas serias” para la biodiversidad.

Explicó que la variación del clima y la deforestación, ocasional la fragmentación del bosque lo que dificulta que se mantenga y propague la diversidad forestal a través de diferentes hábitats. “Ellos serán atrapados en un lugar, y luego asaltado por sequías, olas de calor, tormentas y otros efectos de calentamiento global”, agregó.

Laurance precisó que muchas especies adaptadas a climas fríos o frescos, propios de las elevaciones más altas en los trópicos, podrían extinguirse, porque estos ambientes de temperaturas más bajas desaparecerían a medida que el planeta se caliente.

En tanto, Spadafora se refirió al proyecto que impulsa ANCON en la Reserva Natural Punta Patiño, en Darién, y explicó que si bien esa área protegida no busca obtener créditos de carbono en el mercado formal ni en el mercado voluntario, “sin embargo, apuntamos a realizar una contribución a la mitigación del cambio climático, mediante la protección de bosques”.

Manifestó que Patiño representa bosques protegidos contra incendios y la tala ilegal; además de preservación de cubierta boscosa que permiten mejor calidad de vida para las poblaciones que habitan dentro y en áreas aledañas a la reserva.

Spadafora se refirió a un acuerdo entre ANCON y la empresa Aeroperlas, mediante el cual la aerolínea ayuda a proteger mil hectáreas de bosques en crecimiento que ayudan a capturar carbono, entregando una donación a la Asociación para que ejecute el proyecto encaminado a preservar esta área boscosa.

Este acuerdo, busca evitar la fuga e incrementar el almacenaje de dióxido de carbono en Punta Patiño y que se estima en 5 millones de toneladas; además de desarrollar iniciativas de compensación de emisiones de carbono a través de actividades de protección y prevención de la tala de bosque tropical húmedo secundario en la esta reserva, con empresas líderes en sus distintas actividades económicas en Panamá

También, convertir a Patiño en sitio de investigación mundial para estudiar la relación entre el cambio climático, los ecosistemas tropicales húmedos y el impacto de las actividades humanas

Spadafora precisó que hay un gran potencial a nivel de reservas privadas y de bosques naturales que necesitan ser protegidos y donde las empresas contaminantes pueden contribuir a ello. Punta Patiño ya marcó el inicio.
Este suplemento que lleva el lema del Día Mundial del Medio Ambiente “¡Tu planeta te necesita! Unidos contra el Cambio Climático”, es patrocinado por las empresas Cable and Wireless, AES Changuinola y Enel Fortuna.


(Nota: este artículo se elaboró en el año 2009, como parte de una campaña sobre deforestación y cambio climático, impulsada por la Embajada Británica y ANCON)

lunes, 14 de mayo de 2018

Deforestación e incidencia en el Cambio Climático




Por Carlos Camarena Medina
Periodista

El cambio climático constituye uno de los principales problemas ambientales que aqueja a la humanidad y quizá el de mayor visibilidad en los últimos años, pues sus manifestaciones más notorias son las intensas calores, además de las inundaciones desproporcionadas que últimamente han azotado al país.

Como parte de la campaña de divulgación sobre el Cambio Climático y la Deforestación en Panamá, auspiciada en el 2009, por la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON) y la Embajada Británica, René López, coordinador de Vulnerabilidad y Adaptación de la Unidad de Cambio Climático y Desertificación de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), expresó sus impresiones respecto a este fenómeno que se ha acentuado con la desaparición de la cubierta boscosa, lo que también ha mermado la cantidad y calidad de los caudales de los ríos.

López dijo que los bosques crean microclimas más frescos, por lo que al talar árboles se crean zonas de incidencias directas de los rayos del sol, lo que provoca el aumento de la temperatura, además del incremento de la sensación térmica, es decir un estado de mayor sensación de calor.


Explicó que según el último informe del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) provenientes de la deforestación en los trópicos representa aproximadamente el 20% del total.

Manifestó que los gases que más se emiten productos de esta actividad son el dióxido de carbono (CO2) y el metano (CH4). "De igual forma debemos recordar que uno de los principales sumideros o reservorios de carbono son los bosques, por ende al deforestar se libera el carbono existente en la vegetación y se reduce la capacidad de captura a través de los bosques, así que tenemos entonces un doble impacto que contribuye al calentamiento global", precisó.

Sostuvo que luego del análisis de una serie de datos existentes de estaciones meteorológicas, se puede concluir que hay una ligera tendencia en el incremento de las temperaturas mínimas (noche-madrugada) y un cambio en el patrón de precipitación.


También, se ha realizado un estudio para determinar la vulnerabilidad social y económica de las zonas costeras del país, y durante la recolección de datos a través de giras de campo se ha podido identificar puntos muy vulnerables al ascenso del nivel del mar, que es otro de los principales impactos del cambio climático.

Y es que el Cambio Climático ya dejó de ser ese fenómeno que veíamos remoto hace unos años, sintetizado en el derretimiento de los glaciares y, tal como explicó López, a nivel nacional se vienen dando una serie de eventos climatológicos de los cuales sólo se escuchaba o conocía por noticias que llegaban de países vecinos de la región.

"Pero ya es una realidad que empezamos a sufrir desde hace años: las inundaciones del 2004 en el área este de la provincia de Panamá, en Costa Abajo de Colón en el 2006; y las que azotaron varias provincias del país en los meses de noviembre y diciembre del año pasado", destacó.


Explicó que estas lluvias son los impactos por frentes fríos que llegan a la costa caribeña panameña y generan una alta precipitación en periodos prolongados de días; a lo que se suma otro fenómeno asociado al surgimiento de nuevas enfermedades y enfermedades emergentes relacionadas al clima, así como el impacto en la producción agrícola y la seguridad alimentaria.

López, -quien destacó que el tema de clima en Panamá hay que verlo como un conjunto de variables en donde la cobertura forestal es una de éstas- dijo que los efectos de la deforestación, aunado al cambio climático representan una amenaza que puede significar una pérdida de biodiversidad, además de que hay muchas enfermedades que surgen de especies transmisoras lo que igualmente puede influir en la salud humana y animal.  (Nota: este artículo se elaboró en el año 2009, como parte de una campaña sobre deforestación y cambio climático, impulsada por la Embajada Británica y ANCON)

sábado, 12 de mayo de 2018

Deforestación, cambio climático y pérdida de biodiversidad


Por Carlos Camarena Medina
Periodista

La pérdida de la biodiversidad en las zonas tropicales constituye una de las principales consecuencias de la deforestación y el cambio climático, fenómeno del cual Panamá no escapa, por lo que se hace imperativo que autoridades y ciudadanos atiendan este problema y tomen las previsiones que se ameriten.

William Laurance, científico del Smithsonian Tropical Research Institute (STRI), fue entrevistado sobre este tema -como parte de la campaña de divulgación de Cambio Climático y la Deforestación en Panamá, auspiciada en el año 2009 por la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON) y la Embajada Británica- y destacó que tanto el cambio climático como la deforestación constituyen “amenazas serias” para la biodiversidad.

Explicó que la variación del clima y la deforestación, ocasionan la fragmentación del bosque, lo que dificulta que se mantenga y propague la diversidad forestal a través de diferentes hábitats. “Ellos serán atrapados en un lugar, y luego asaltado por sequías, olas de calor, tormentas y otros efectos de calentamiento global”, agregó.

Laurance precisó que muchas especies adaptadas a climas fríos o frescos, propias de las elevaciones más altas en los trópicos, podrían extinguirse, porque estos ambientes de temperaturas más bajas desaparecerían a medida que el planeta se caliente.


Manifestó que se podría ocasionar la pérdida de miles de especies tropicales, a lo cual se añadiría el aumento de los fuegos en los bosques, con la posibilidad de la destrucción total de los bosques.

Lo afirmado por Laurance alarma, pues según el último informe del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) provenientes de la deforestación en los trópicos representa aproximadamente el 20% del total.

Una relación directa entre la deforestación y el cambio climático, pues las emisiones de carbón son las causantes del calentamiento global; y las que ocasionan la tala de bosque totalizan unas 2 mil millones de toneladas de carbón por año.

Laurance también destacó que controlar la deforestación, además de detener el cambio climático, puede significar beneficios adicionales para Panamá, pues el país podría obtener fondos en concepto de créditos de carbón, producto de la reducción de la tala de bosque y la regeneración forestal.


“Las ventajas financieras podrían ser considerables para países como Panamá. Es crucial que el país demuestre un compromiso a largo plazo con la conservación forestal. Si esto se hace, entonces es probable que podría obtener muchos fondos del comercio de carbón”, manifestó.

Sostuvo que los bosques también son beneficiosos para la industria del turismo, mientras que la biodiversidad biológica que resguarda la cubierta boscosa es una parte importante del patrimonio nacional de Panamá.

Pero se trata de una labor en la cual los ciudadanos pueden participar de manera activa. El científico del STRI considera que el público puede impulsar a sus políticos a apoyar la conservación forestal y parques nacionales, a través de la participación en organizaciones no gubernamentales como ANCON, la Sociedad Aububon y otros.


“Los grupos no gubernamentales son muy activos en la lucha por la conservación forestal”, puntualizó.  (Nota: este artículo se elaboró en el año 2009, como parte de una campaña sobre deforestación y cambio climático, impulsada por la Embajada Británica y ANCON)

viernes, 11 de mayo de 2018

Reforestar para mermar cambio climático



Por Carlos Camarena Medina
Periodista

En los próximos 4 años, la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) ejecutará el programa de Incentivos Económicos Ambientales, que promueve acciones para la protección de bosques, reforestación y el desarrollo de sistemas agroforestales como alternativas para la conservación de la Cuenca, considerando el uso adecuado de la tierra.

Así lo informa la División de Medio Ambiente de la ACP, consultada en el marco de la campaña de divulgación sobre el Cambio Climático y la Deforestación en Panamá (2009), auspiciada por la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON) y la Embajada Británica, que también destaca que por cada hectárea de bosque que sea impactada por las obras de ampliación, se reforesta el doble en las áreas protegidas ubicadas dentro de la cuenca hidrográfica del canal.


Se trata de incentivar la recuperación y el desarrollo sostenible de actividades productivas en la cuenca a través de las modalidades de reforestación y de actividades agroforestales y silvopastoriles en más de 6,000 hectáreas dentro de la Cuenca.

Desde 1998 la ACP desarrolla en la cuenca del canal un programa d que ha permitido reforestar cerca de mil hectáreas con especies nativas, con el fin de restablecer, en sectores degradados o con cobertura inapropiadas (paja blanca), los bosques propios de la región.

Todas estas medidas forman parte de la política de la ACP para enfrentar y mermar el impacto que pueda tener la deforestación y el cambio climático en el funcionamiento de esta importante empresa.


La División de Medio Ambiente de la ACP destaca que la ampliación del canal está sujeta a estrictos controles ambientales definidos en el Plan de Manejo Ambiental del Estudio de Impacto Ambiental y en la resolución de aprobación del mismo. Las medidas ambientales incluyen programas para la protección de la calidad del aire, los recursos hídricos, de la biodiversidad, las relaciones con la comunidad, entre otros, destacó.

Agregó que a nivel global, la ampliación del canal se traduce en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, precursores del cambio climático. Una vez culminado este proyecto, las emisiones totales al tomar la ruta de Panamá, comparada con las asociadas a rutas alternas de transporte marítimo, disminuirán en 4.3 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2) durante el primer año de operación del tercer juego de esclusas (año 2015).

Se estima que para el año 2025 estas reducciones podrían alcanzar los 16.9 millones de toneladas de CO2, y que en los primeros 10 años de operación del canal ampliado estas emisiones podrían alcanzar 100 millones de toneladas de CO2.


La División de Medio Ambiente sostuvo que se ha demostrado que los árboles en crecimiento tienen la capacidad de absorber CO2, y que los mercados de fijación de carbono se están abriendo bajo el Mecanismo de Desarrollo Limpio del Protocolo de Kyoto, premiando la plantación de árboles como una forma de compensar las emisiones de gases causantes del efecto invernadero.

Finalmente, sostiene que Panamá se puede beneficiar de estos mercados a través de la venta de Certificados de Reducción de Emisiones (CER), un instrumento transable, emitido por una empresa certificadora reconocida por la Junta Directiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), que indica la cantidad de dióxido de carbono (CO2) capturado por proyectos de reforestación o de aumento de la cobertura arbórea a través de sistemas agroforestales. (Nota: este artículo se elaboró en el año 2009, como parte de una campaña sobre deforestación y cambio climático, impulsada por la Embajada Británica y ANCON)