martes, 18 de mayo de 2021

Museo Reina Torres de Araúz: la conexión de espacios históricos y modernos


Por Carlos Camarena Medina

Periodista


El Museo Antropológico Reina Torres de Araúz (MARTA) será abierto a partir del segundo semestre del año 2022, cuando culminen los trabajos de restauración integral del edificio que albergó la antigua estación del ferrocarril transístmico, la construcción de un nuevo edificio para el resguardo de las piezas en exhibición, y la urbanización del entorno.


Desde diciembre del año pasado iniciaron los trabajos preliminares de limpieza, cercado del terreno y las demoliciones internas del edificio principal, afirmó la directora Nacional de Museos del Ministerio de Cultura (MiCultura), Anayansi Chichaco.


Con una inversión de B/. 14,710,283.78 y financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en el marco de un proyecto de conservación y restauración del patrimonio cultural, del cual el MARTA es uno de los componentes, se rehabilitará de manera completa la manzana en donde está ubicado el museo, impactará el entorno de la Plaza 5 de Mayo y se conectará con la estación de la Línea 1 del Metro.


“Lo que nosotros buscamos con este proyecto es reactivar la zona para que se convierta en una área de interés cultural”, explicó Chicaco al referirse al impacto complementario que tendrá  el proyecto que ejecutará la Alcaldía de Panamá en el antiguo Mercado de Buhonería 


Una vez culminen esos trabajos, lo que se busca es impactar el entorno, por ejemplos las edificaciones, y potenciar su valor y atractivo arquitectónico, hoy día oculto tras las fachadas que han colocado los comercios.  “Con la activación de este espacio, nosotros queremos reactivar la zona por completo, ese  también es el objetivo del proyecto”, reiteró.


Valiosa colección

La directora de Museos dijo que en el nuevo edificio se resguardará una colección de casi 16 mil piezas en condiciones que garanticen su seguridad y conservación; además de una museografía completamente nueva  y la forma en que serán exhibidas.


Adicionalmente, nuevas investigaciones, y las piezas de oro que antes se exhibían en el MARTA,   van a regresar a las modernas instalaciones, que también contará con auditorios, cafeterías, tiendas de recuerdos. “Es algo que algunos museos tienen, así que es un proyecto más ambicioso de lo que se ha hecho anteriormente”, explicó Chicaco.


El Museo Reina Torres de Araúz, será un espacio de diálogo y encuentro con la comunidad,  -en lo que será el Distrito Creativo Panamá- una red que desarrollará una economía cultural sostenible que también involucrará el Casco Antiguo Santa Ana, El Chorrillo y Calidonia, destacó la directora de Museos.


Lo histórico y lo moderno

“Es  interesante, porque la zona no solo tiene ese museo, tiene el Museo Afroantillano, el Museo de Arte Contemporáneo en la avenida de Los Mártires, y caminamos toda la Avenida Central llegamos a Casco Antiguo, es decir, se conectan dos espacio, uno histórico y otro un poquito más moderno, con una oferta cultural importante que de repente no la ha conectado, y que con el MARTA reactivado, ese circuito se vuelve a armar”, destacó Chicaco.


Aunado a eso -añadió- en el Casco Antiguo existen  seis museos, algo interesante, pues ya de por sí es un circuito muy ambicioso con una oferta cultural. Se trata del Museo de La Merced, el Museo de la Mola, el Museo del Canal Interoceánico, el Museo de Arte Religioso Colonial, el Museo de Historia de Panamá, y el Museo del Palacio Bolívar. 


Chicaco destacó que con la reapertura  del MARTA se busca recuperar esa generación que se lo perdió, “existe una generación, un término de 20 años, que no pudo disfrutar este museo y eso para nosotros es preocupante, porque existen desde ese período personas que no saben el patrimonio que tenemos, por ejemplo, nunca han visto esas piezas de oro maravillosas, y  que de repente mucha gente si pudo observar en su momento”.


Museo interactivo

También, la utilización de la tecnología, a fin de llegar a los jóvenes con herramientas que les permita interactuar con el museo; además de programas educativos para las escuelas, porque “creo que no sirve de nada un museo si no buscamos la fórmula para que la gente lo visite y se incluya dentro de currículo educativo”.


Un museo interactivo, con videos, audios…uno de repente toca  y las cosa van cambiando, eso es un poquito de las herramientas que existen.  Muchos  tienen videos audios, y ya algunos museos como el de la Mola y el de Arte Contemporáneo lo tienen.  “Es un poquito como la herramienta, por ejemplo, antes, en vez de leerlo, lo vemos en un video ilustrado, o recrear por ejemplo un ambiente de los pobladores panameños, que básicamente es el tema del MARTA”, explicó.


Chicaco destacó que a pesar del tiempo que ha pasado inactivo y que se le dejó de dar mantenimiento, el MARTA se encuentra en muy buen estado de conservación, por lo que la restauración es más fácil


Añadió que también las piezas se han conservado debidamente resguardadas e inventariadas… “estuvieron muchos años en el museo, mucha gente nos pregunta eso, y han estado ahí desde que se trasladaron de Llanos de Curundú al MARTA”, explicó Chicaco.


Manifestó que meses previo al inicio de esta restauración, las piezas se volvieron a inventariar, revisar y trasladar a un lugar seguro, en donde están resguardada en condiciones ideales,  a fin de seleccionar las que se vayan a a restaurar y exhibir en el museo, y el resto se llevará al edificio de resguardo.


Oferta cultural

Chicaco destacó que una de las cosas más interesantes que se podrá ver en el museo, son las nuevas investigaciones en torno a las piezas que se exhibirán en las diferentes salas… “entonces, eso es lo más llamativo, información nueva, hechos que quizá nunca nos hubiésemos imaginados pero que los antropólogos y arqueólogos actuales han podido investigar y documentar, es muy interesante”.


Mencionó los descubrimientos en el Parque Arqueológico El Caño, en la provincia de Coclé,  con una investigación todavía en curso que apenas abarca el 10% de lo que existen en este sitio, y cuyos resultados serán muy provechoso para el museo y sus visitantes


Comentó que además de exhibiciones nacionales, el MARTA tendrá intercambio de colecciones con otros museos a nivel internacional, tal como lo ha hecho, por ejemplo el Museo de Arte Contemporáneo. La idea es tener esa categoría e intercambiar colecciones de arte con otros países.


Acceso del publico

Sobre el acceso que tendrá el público, Chicaco explicó eso se trabajará con el Patronato del museo, y que la idea es asegurar que sea lo suficientemente autosostenible, para que los costos sean mínimos, de manera tal que con los alquileres, los fondos que reciba, y con los programas públicos que tenga, y el valor de la entrada se reduzcan.


“Los museos son instituciones sin fines de lucro, eso es importante aclararlo, lo que buscan es mantenerse y seguir haciendo investigaciones, que es lo importante para poder ir cambiando el contenido e ir mostrando todos los resultados nuevos”, precisó.


Añadió que las herramientas que le están brindando al museo buscarán eso, que sea factible y los costos de entrada sean mínimos, si es posible gratis. Es lo ideal, pero eso habría que evaluarlo una vez empiece a operar.


La directora de Museos destacó la activa participación del Patronato, a lo cual también se sumará la empresa privada,  el Municipio de Panamá y otras entidades estatales.  “Eso es lo que se busca, que actores claves se sienten en una mesa de trabajo y entonces llevan a cabo los proyectos del MARTA”, puntualizó.


lunes, 9 de noviembre de 2020

Entre La Peatonal y Calidonia


Por Carlos Camarena Medina 

Periodista


Hace casi  año y medio surgió un debate ante la propuesta de dueños de locales comerciales, quienes ante la bajas ventas que se registraban en La Peatonal de la avenida Central, solicitaron que se abriera esta importante arteria a la circulación de vehículos, como  medida para impedir que continuaran cerrando los negocios apostados en la popular vía.


La iniciativa me pareció bastante descabellada, pero la entendí porque era producto de la desesperación ante esta situación. Pero vale preguntar: ¿a qué se debe esta situación?


Cuando en 1992 se inauguró La Peatonal de la avenida Central, -junto a Calidonia, la vía España y el Centro Comercial El Dorado- eran las áreas de compras por excelencia; e impedir el paso de vehículo hizo de esta arteria un lugar  donde se podía comprar sin el sobresalto que ocasionaba el tránsito de autos, buses y hasta camiones.   Constituyó todo un éxito.



Con el crecimiento de la ciudad de Panamá, el surgimiento de centros comerciales en las afueras (Los Pueblos en 1994, los de la 24 de Diciembre, Don Bosco, además de los denominados “malls”); y el deterioro del servicio del transporte, con buses cada vez más destartalados y una atención pésima; además de la moda “del no voy” de los taxistas; viajar a Calidonia y La Peatonal dejó de ser atractivo.


Sobre todo, hay que destacar el empuje de los “malls”,  en los cuales el público puede ir de compras, comer, distraerse y hacer todo bajo techo y en aire acondicionado. Tanto que centros comerciales de larga tradición como el de El Dorado, o el de Los Pueblos han visto mermar su actividad; mientras que gran parte de los locales de Los Pueblos 2, se mantienen vacío o con poca actividad.


Ante esta realidad, y consciente de la cercanía de Albrook Mall, los administradores de El Dorado han  remozado y modernizado de este centro comercial, cuyos resultados ya se empiezan a vislumbrar, con un área bajo aire acondicionado, con restaurante y otras comodidades.



La vía España, desde hace poco más de diez años, ha venido perdiendo su atractivo, no obstante se mantiene la actividad comercial. El Centro Comercial Obarrio  no es lo que era antes: ya no hay cines y los tres principales locales los tienen dos empresas trasnacionales y una conocida farmacia; mientras que Plaza Concordia aún se mantiene, aunque da la sensación de que su actividad va decreciendo. 


Igual pasa con el Edifico Dorchester.  Amén de que pareciera que sobre la vía España se cierne el  “boom” inmobiliario, donde los locales serán derribados para construir grandes edificios.


Como se ve a vuelo de pájaro, varios centros y arterias comerciales han visto mermar su actividad por el empuje de los “malls”, un servicio de transporte pésimo e inseguro, y la seguridad, tranquilidad y la economía que representa comprar en áreas más cercanas al lugar de residencia.



El problema de la merma de la actividad comercial en La Peatonal y Calidonia, no es más que el surgimiento de “malls” a tan solo cinco minutos (Albrook, Multicentro y Multiplaza). Es más, la competencia es tan dura que con la construcción del Multiplaza, el Multicentro ha visto reducir su actividad. 


Por ello, no se trata de atribuir el problema a cosas tan simples como la no circulación de automóviles por La Peatonal, simplemente los dueños de locales de esta arteria no se han adaptado a las nuevas tendencias y más bien se han anquisolados. ¿O es que cuando uno va a comprar a unos de estos “malls” no camina varias veces la distancia que hay entre la Plaza 5 de Mayo y Santa Ana? ¿O es que los operadores de turismo no prefieren estacionar sus buses en cualquiera de estos “malls”, conscientes de que son más cómodos y seguros para los turistas?


Cualquiera que haga el ejercicio de caminar desde Perejil hasta la Plaza de Santa Ana, verá cómo de forma lastimera esta importante arteria ha decaído. El tráfico es horrible, los almacenes se han tomado las aceras, situación que se hace más crítica cuando uno llega al área de Calidonia, donde éstos se disputan los espacios con los buhoneros; y al final quienes acuden a comprar tienen que franquear peripecias inimaginables.




Amén de que el ambiente se hace cada vez más hostil y repulsivo, pues pululan los puestos de ventas improvisados que no cumplen con las medidas mínimas que exigen las autoridades, los denominados “piedreros”, y las escandalosas discotecas que con su ruido aturden al peatón.


Todo esto ya empieza a matar a Calidonia, tal como se puede palpar en el área contigua a la Caja de Ahorros, frente al lugar donde estuvo la Casa Miller, donde casi todos los locales han cerrado y reina la inmundicia. ¿Habrán vendido este inmueble?


Se trata de una situación triste e inentendible, sobre todo si uno hace un repaso imaginario por esta vía y sus áreas adyacentes, donde converge lo moderno con lo antiguo, con lugares históricos y con potencial y atractivo turístico.



Veamos: está el área de la Exposición en Calidonia, el Hospital Santo Tomás, el lugar  donde se escenificó en julio de 1900 la Batalla del Puente de Calidonia, la antigua Estación del Ferrocarril (hay que eliminar la parada de buses que opera ahí), el parque en honor a  Mahatma Ghandi, el parque en honor al presidente José Antonio Remón Cantera (¿qué bonito sería explicar el significado de la frase “Ni millones ni limosnas, queremos justicia”); el Barrio Chino, el Mercado del Marisco, el malecón del antiguo Mercado Público, la Plaza Cinco de Mayo y  la Asamblea Nacional de Diputados. 


También, todo el potencial que reúne el cerro Ancón y las áreas adyacentes, como los refugios antiaéreos ubicados en sus entrañas, el antiguo Hospital Gorgas, la residencia que hoy ocupa el administrador del Canal (y que estuvo asignada a los gobernadores de la antigua Zonal de Canal); el mirador y la imponente bandera que ondea en su cima, Mis Pueblitos,  las oficinas centrales del Comando Sur; el edificio de la Administración del Canal, la antigua Balboa High School, y todo la historia de lucha nacionalista que ha quedado plasmada a lo largo de  la Avenida de Los Mártires.


Punto aparte, la histórica Plaza de Santa Ana, Salsipuedes, la Bajada del Ñopo, los antiguos Cine Amador y Variedades,  y toda la riqueza turística del Casco Antiguo.


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Claro está, La Peatonal y Calidonia deben ser remozadas tomando medidas drásticas, como la reubicación de los vendedores ambulantes, la eliminación de los escaparates de los almacenes, la aplicación de medidas más severas a los locales de expendio de alimentos, un servicio de transporte en motos (como el que funciona en Los Pueblos) desde la Cinco de Mayo hasta Santa Ana.


No se trata de descubrir que el agua caliente quema, pues la solución pasa por  medidas sencillas, sustentadas en la seriedad y la participación tanto de autoridades (locales, municipales y nacionales), comerciantes y la población en general; bien lejos del padriznago y la búsqueda de aplausos fáciles. (Nota: este artículo fue escrito hace 12 años, y por considerarlo de interés lo compartimos tal cual fue redactado originalmente)























martes, 27 de octubre de 2020

Un homenaje inconsciente


 

Por Carlos Camarena Medina

Periodista


Corría la mitad de década de los años 80 y como lector del diario La Prensa buscaba con especial interés la sección Revista, en cuyas páginas encontraba material refrescante, otro tipo de noticias, no tan "importante" como la de primera plana u otras secciones, pero que satisfacía mi interés informativo.


No recuerdo con certeza cuándo fue la primera vez que me encontré con un trabajo periodístico de Herasto Reyes, pero no olvido uno memorable que realizó en dos entregas sobre Pablo Neruda, allá por 1986.


En ese entonces estudiaba contabilidad, y creo que sin saberlo ya estaba recibiendo mis primeras clases de periodismo. Dos años después, cambiaría de carrera y tras la invasión estadounidense, con la apertura de La Prensa, me animé a llevar algunas colaboraciones al periódico sobre la celebración del Mundial de Fútbol que se celebraría en Italia.


Fue en enero de 1990, junto a un grupo de compañeros estudiantes de periodismo (Daniel, Adis, Zoraya, Juan Luis y Jorge Luis), que lo conocí en persona. Nos habíamos reunidos para hacer una especie de círculo de lectura y analizar y comentar obras literarias.


Días después, con bastante timidez, le entregué un breve escrito donde comentaba una película que se pasaba con bombos y platillos en los cines locales. Lo publicó y luego me dijo que le había gustado, sobre todo el comentario que hice a favor de la película La última tentación de Cristo. Me sentí muy halagado porque el comentario lo hacía una persona a la cual tenía como referente en la carrera periodística.


En otra ocasión, durante una visita que hice a La Prensa, Herasto me comentó que el director de la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON), Juan Carlos Navarro, le había pedido que le recomendara un periodista para escribir artículos sobre temas ambientales y que había pensado en mí.


Tras una reunión previa, en la cual Herasto me explicó cómo debía escribir, la extensión y el contenido del trabajo periodístico, el nombre que llevaría la página y hasta cuánto debía cobrar, nos reunimos con Juan Carlos para firmar un acuerdo, con el cual Herasto, como director de la sección Revista, me abría una ventana que marcó mi inicio y me proyectó como profesional del periodismo.


Como buen maestro, Herasto propuso que durante las primeras ocho semanas llevara el artículo y nos sentáramos a revisarlo. De a poco y con mucha paciencia,  me dio las herramientas básicas para seguir adelante a partir de la novena semana. Claro está, al final el siempre le daba una revisión al trabajo antes de que saliera en la página titulada "Vida y ecología”.





Semanas después, revisando archivos de ANCON, me encontré con artículos escritos por él y  el periodista Manolo Álvarez Cedeño, en un suplemento que años atrás había editado la institución. 


Quedé fascinado con un trabajo de Herasto sobre el Darién, el cual calificaría de memorable, tanto que años después en una actividad de la institución, el exdirector de ANCON, Oscar Vallarino, lo recordaba y le preguntaba cuándo iba a hacer otro así.


Los años pasaron y Herasto siempre estaba presto a hacer observaciones, corregir, editar y hasta darnos consejos sobre las colaboraciones que con regularidad entregaba al periódico. En una ocasión me sorprendió cuando le llevé, para que revisara, un trabajo que debía entregar al profesor Agustín Del Rosario (una entrevista al ex rector de la Universidad de Panamá, Ceferino Sánchez) y tras leerlo lo publicó a página entera en La Prensa.





O una colaboración sobre el Tapón del Darién, y un escrito sobre la mina de Remance, cargado de bastante emotividad y que con su paciencia y sapiencia, editó y publicó, sin que se dejara de hacer la denuncia sobre este proyecto.


Pasado los años, todo lo aprendido en Vida y ecología de la mano de Herasto ha fundamentado la ejecutoria que he tenido como profesional.


La noche antes de conocer la noticia  sobre la partida de Herasto (27 de octubre de 2005), le comentaba a una compañera cómo había iniciado mi carrera profesional de periodista y cuánto le debía a Herasto profesional. Acaso, inconscientemente le hacía un último homenaje antes de su adios..

domingo, 27 de septiembre de 2020

Museo Reina Torres de Araúz formará parte del Distrito Creativo de Panamá


Por Carlos Camarena Medina

Periodista


La restauración del Museo Antropológico Reina Torres de Araúz lo proyectará como un espacio de promoción en el que será el Distrito Creativo de Panamá, una red que desarrollará una economía cultural sostenible que también involucrará el Casco Antiguo, Santa Ana, El Chorrillo y parte de Calidonia.


Así lo afirmó la directora Nacional de Patrimonio del Ministerio de Cultura (MiCultura), Katti Osorio, quien añadió que la aspiración es que, una vez restaurado, el museo sea un espacio de diálogo y encuentro con la comunidad.


En febrero pasado, MiCultura adjudicó la licitación para la restauración integral del Museo Antropológico Reina Torres de Araúz y la construcción de un nuevo edificio para el resguardo y la urbanización del entorno, a un costo de B/. 14,710,283.78, proyecto cuya orden de proceder será entregada en los próximos días, por el presidente Laurentino Cortizo Cohen.


La licitación la ganó el consorcio CEN Museo Marta, conformado por las empresas EASA Sucursal Panamá, Natur Sistem Sucursal Panamá y Copisa.


En este edificio funcionó la estación del Ferrocarril Transístmico hasta 1960 y desde diciembre de 1976 fue adecuado para albergar la sede del Museo del Hombre Panameño; en los años 80 adquirió su actual nombre y, en mayo de 1996, fue declarado Monumento Histórico.


Osorio explicó que los trabajos incluyen la rehabilitación del monumento histórico, la museografía y el entorno circunscrito al área de la finca; mientras que en la parte posterior se construirá un nuevo edificio, el cual funcionará como sala de resguardo, ya que todas las piezas del museo no pueden estar en exhibición al mismo tiempo.



En el nuevo edificio estarán guardadas más de 15 mil piezas, en condiciones ambientales internas adecuadas, según sus características.   La valiosa colección está constituida por piezas de orfebrería, cerámica, lírica y etnográfica, y otras provenientes de la era precolombina, como las de la cultura de Barriles, de la provincia de Chiriquí.





El museo tendrá una sala permanente dedicada a la doctora Reina Torres de Araúz, la cual se prepara con el aporte de los familiares de la destacada antropóloga y etnógrafa panameña, informó Osorio.


Reina Torres de Araúz fue elegida por National Geographic Magazine como una de las 20 mujeres que a nivel mundial abrieron camino a la exploración, en sus respectivos campos.


“Este va a ser un museo antropológico moderno. Estamos aspirando a una museografía que pueda tener comunicaciones -según las normas del Consejo Internacional de Museos-, que el museo dialogue con la población, que no sea una colección de objetos que están congelados en el tiempo, sino que permita un diálogo efectivo entre la población y estos bienes culturales”, destacó Osorio.


El Museo Reina Torres de Araúz se enmarcará en la historia de Panamá, desde la época precolombina hasta la actualidad, además de aspectos relacionados con grupos humanos que han habitado el país, explicó Osorio.


Que sea un espacio de diálogo y encuentro con la comunidad, un museo cuyas puertas dan hacia la Plaza 5 de Mayo, que también es otro monumento histórico.



“Hay una gran oportunidad para que el museo sea un punto neurálgico, también tenemos las aspiraciones del Distrito Creativo de Panamá, que lleva a cabo la futura Dirección de Industrias Creativas y Culturales, con la habilitación de diferentes puntos de cultura de artesanos y artistas creativos”, precisó.



Dijo que se trata de un museo que promete diálogo constante con la sociedad, con exhibiciones permanentes y temporales que permitirán cambios y presentaciones nacionales y extranjeras.


Añadió que se debe hacer una selección de piezas, y dijo que las personas siempre preguntan por la colección de oro, la cual “es muy añorada y muy recordada, y esta es una de las aspiraciones que tenemos, devolverle al público esas colecciones”, remarcó.




Los trabajos de restauración están prontos a iniciar y deben culminarse en el 2022. El museo será manejado por un patronato, con una junta directiva balanceada entre entidades públicas y privadas, y una tercera parte compuesta por gremios y asociaciones científicas, explicó Osorio.



El objetivo es que el Museo Reina Torres de Araúz sea sustentable, para mantenerse a flote y cubrir sus gastos.


Osorio dijo que el Distrito Creativo de Panamá será una red de espacios culturales que permita el desarrollo de una economía cultural sostenible. Abarcará el área del Casco Antiguo, Santa Ana, El Chorrillo y parte de Calidonia.  Será una red de lugares entre los que estará el Museo Antropológico Reina Torres de Araúz como un espacio cultural de promoción. 



La idea es reactivar toda la zona con la cultura como una plataforma económica, tal como se está planificando en Portobelo y San Lorenzo, donde se cambiarán paradigmas para lograr el bienestar social de las poblaciones, con la restauración de los monumentos para desarrollar el ecosistema cultural a su alrededor.


Osorio explicó que se trata de impulsar una economía cultural creativa, que permita un desarrollo sostenible efectivo en el que, más que vender bisutería artesanal, que no es una expresión propia del sector, se ofrezca un producto relacionado con su gastronomía, música y su baile. 



“Entonces, el Distrito Creativo aspira a fomentar en los artistas locales una gestión adecuada de su arte, para que puedan obtener un beneficio económico”, puntualizó la directora Nacional de Patrimonio.